Detectan un collar con 50 rubíes sintéticos vendidos como naturales

Detectan un collar con 50 rubíes sintéticos vendidos como naturales

El laboratorio gemológico GGTL (con sedes es Ginebra y Liechtenstein ha identificado un collar con 50 grandes rubíes sintéticos, que un cliente les llevó a certificar después de haberlo comprado como naturales. El cliente envió la pieza al laboratorio Liechtenstein para identificar el país de origen, así como cualquier tratamiento para las piedras. A priori, los rubíes parecían ser de alta calidad, con un color profundo y saturado, «pero contenían huellas dactilares y nubes, así como otras inclusiones pequeñas y atípicas» que hicieron sospechar a los gemólogos.

«A primera vista bajo el microscopio, notamos que la mayoría de las piedras se parecían a lo que normalmente se llamaría tratadas térmicamente, con algunos residuos vidriosos, pero ninguno de los escenarios de inclusión revelaba ningún posible país de origen, algo muy inusual cuando un analista experimentado observa tales piedras», señalan desde el laboratorio, un hecho que «llevó inmediatamente a la sospecha de que los rubíes eran sintéticos creados en fundente».

Tal y como señala el gemólogo del laboratorio valenciano MLLOPIS, José Manuel Rubio, «el proceso suele consistir en calentar el primer material y enfriarlo rápidamente mientras se sumerge en un líquido. Esto produce fracturas o fisuras en el interior del rubí sintético. Después se sumerge en una solución fundida con óxido de aluminio. Las fracturas se rellena con el fundente y éste al enfriarse lentamente las sella dejando el fundente en su interior con formas de “huella dactilar” o “velos” muy parecidos al de los naturales».

Una selección de micrografías de inclusión que representan algunas de las características encontradas en los rubíes sintéticos de flujo. Micrografías: T. Hainschwang.

«La identificación de estos rubíes sintéticos puede llevarse a cabo con medios tradicionales, por ejemplo, con el microscopio gemológico al observar las líneas curvas del sintético de Verneuil o, si esto no es posible, con métodos más sofisticados» añade Rubio en su artículo.

En este caso GGTL realizó una serie de pruebas en las piedras para confirmar que eran sintéticas utilizando microscopía, espectroscopía infrarroja, análisis químico y espectroscopía de fluorescencia digitalizadas. Los resultados mostraron que las piedras carecían de galio y vanadio, típicos de los rubíes naturales. Además, sus principales características químicas eran un alto contenido de cromo y un contenido de hierro de bajo a moderado, «otra indicación de que fueron creadas por el hombre», explicó GGTL.

Una mirada más cercana mostró pequeñas inclusiones metálicas, como agujas de platino y plaquetas hexagonales de platino, que son residuos del proceso de crecimiento. Las piedras también tenían algunas inclusiones inusuales hechas de flujo y burbujas de gas.

«De vez en cuando, en nuestros laboratorios se identifica algún rubí sintético creado con fundente, pero esta es la primera vez que vemos una pieza supuestamente de alta joyería con todas las piedras creadas. «Dichos sintéticos son comparativamente difíciles de identificar positivamente, y si se prueban solo por microscopía, pueden identificarse erróneamente fácilmente como rubíes naturales».

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