El supuesto collar de estilo etrusco falso que resultó auténtico

El supuesto collar de estilo etrusco falso que resultó auténtico

La joyería antigua todavía tiene un cierto estatus en el mercado de la joyería actual, y tiene un mayor valor de colección debido a la historia y las historias detrás de ella. En la larga historia del desarrollo de la joyería, también hubo algunas prácticas engañosas.

Algunos comerciantes vendían joyas con imitaciones de metales preciosos y piedras preciosas simuladas. Por ejemplo, durante el Renacimiento hubo una avalancha de perlas de imitación en el mercado de joyas de Venecia.

Tanto es así que en 1502, los venecianos formularon leyes y reglamentos especiales para preservar la excelente reputación comercial de la ciudad, proclamando que “a cualquiera que fabrique perlas falsas se le cortará la mano derecha y se le exiliará durante diez años”.

En la compra de joyas en el pasado, al igual que en la actualidad, el cliente confiaba mucho en la integridad y la credibilidad del productor, aunque encontrar ejemplos de mala calidad es inusual y no es la norma en la industria.

Uno de esos casos es el ejemplo que nos muestran desde el Instituto Gemológico Internacional, que recibió en su laboratorio de Shangai un collar antiguo estilo renacimiento etrusco fabricado entre mediados y finales del siglo XIX. El motivo del análisis era que la pieza parecía pesar menos de lo que debería y, por lo tanto, se sospechaba que estaba hecho de cobre u otro metal dorado, en lugar de oro.

Para analizarlo llevaron a cabo tres tipos de pruebas empleando uno de sus aparatos más sofisticados, la EDXRF (espectrometría de fluorescencia de rayos X de dispersión de energía). Si el contenido de Au (oro) muestra un 75%, significa que el metal analizado es oro de 18 quilates. Y del mismo modo detectará más o menos quilataje si el valor se encuentra por encima o por debajo de ese porcentaje.

El supuesto collar de estilo etrusco falso que resultó auténticoTres pruebas en diferentes ubicaciones

En primer lugar, los gemólogos seleccionaron al azar un colgante del collar y lo probaron en la parte posterior. Los resultados mostraron que la composición de Au era del 84,45% y la pureza era superior a 18K.

Por supuesto, el primer punto de prueba es solo un análisis de superficie elemental del collar. Si la capa chapada en oro de la superficie no se despega ni se daña, el resultado podría ser oro de 18 quilates. Esta es la razón del siguiente paso, probar la composición química en el interior.

Paso 2: Después de examinar el collar, el laboratorio efectuó un pequeño corte en la parte posterior del colgante directamente debajo del collar para medir los puntos. Los resultados mostraron que el contenido de Au era del 60,27% y la pureza excedía los 14 quilates.

Paso 3: Nuevamente, con el consentimiento del cliente, los gemólogos seleccionaron al azar una ubicación en la parte posterior del collar y rasparon la capa de metal de la superficie para formar un área rayada de 2 milímetros x 2 milímetros, exponiendo el metal interno para la prueba. Los resultados mostraron que la composición de Au era del 70,23%, con una pureza de más de 14 quilates y menos de 18 quilates.

De acuerdo con los resultados de estas pruebas se puede decir que este collar antiguo en el estilo del Renacimiento etrusco está hecho de «oro real», a pesar de algunas variaciones. Esto se debe al nivel tecnológico de esa época, la pureza del oro producido entonces no era constante, que oscilaba entre el oro de 14 a 20 quilates.

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