Mes: septiembre 2016

Sorteo del "Club VR" el día 19 de Octubre de 2016

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¡¡TERCER ANIVERSARIO del Club VR!!

El “Club VR”, el club de Joyería Virgen del Rocío, ha cumplido su TERCER ANIVERSARIO y lo celebrará el próximo 19 de Octubre de 2016, con el sorteo de una FANTÁSTICA BATERIA DE COCINA DERENS Supper Cookware de 12 Piezas en acero inoxidable 18/10entre todos los socios del club.
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* LA IMAGEN ES MERAMENTE ILUSTRATIVA Y PUEDE NO CORRESPONDER EXACTAMENTE CON LA DEL REGALO

El “Club VR”, que se formó a finales de Septiembre de 2013, lo forman ya la importante cantidad de 8.000 socios, y durante sus «tres años de vida», sus socios han participado en distintos sorteos, percibido regalos directos, y recibido contínuamente ofertas y promociones exclusivas para los socios del club.

Joyería Virgen del Rocío sigue teniendo como principal objetivo el de ofrecer muchas más promociones y ofertas exclusivas de gran interés para sus socios, así como continuar realizando los sorteos y efectuando regalos entre todos sus asociados.

Joyería Virgen del Rocío no quiere dejar de agradecerles a todos sus socios la gran acogida que nos han dispensado hasta el momento, ya que sin ellos el “Club VR” no tendría ningún sentido.

Si todavía no eres socio del “Club VR”, no lo dudes y pásate por cualquiera de nuestros Puntos de Venta a hacerte socio, ya que como dice nuestro slogan:

No te costará nada…
…y todos son ventajas.

También le queremos recordar que los puntos que posee actualmente, puede CANJEARLOS al realizar su PRÓXIMA COMPRA.
Pulse aquí si desea conocer las Bases del Sorteo.


Córdoba, la ciudad con más oro de España: así es el búnker donde lo guardan

Córdoba, la ciudad con más oro de España: así es el búnker donde lo guardanEn Córdoba se fabrica el 60% de las joyas de todo el país. Entramos en el refugio en el que los orfebres se lavan las manos hasta 15 veces al día y una máquina les cepilla el calzado para que no se pierda ni un solo gramo de metal.

Cuando uno llega al centro industrial joyero más grande de Europa, ubicado a las afueras de Córdoba, cualquiera de las 106 cámaras instaladas en el recinto tarda apenas un segundo en seguirte el rastro y convertirse en tu sombra.

Esos ojos robotizados que se ven por todas partes, en cada esquina, monitorizan cualquier movimiento de todo el que accede a esta instalación de 140.000 metros cuadrados y que costó 60 millones de euros ponerla en pie.

Las 138 empresas de fabricación de joyas que trabajan en este búnker -hasta la fecha, inexpugnable- se sienten protegidas. Nadie ha sido capaz de robar de aquí ni un sólo gramo de oro desde que se abrió el parque, en el verano de 2005.

Ni siquiera los propios empleados pueden escamotear a diario polvo de oro. Las medidas de seguridad que han implantado las empresas son extremas con tal de evitar que se pierda la materia con la que trabajan.

Algunas joyerías obligan a los miembros de sus plantillas a que se laven las manos y los brazos hasta veinte veces al día en una pila con circuito cerrado de agua que permite recuperar todas las partículas que corren por él. En otras, una máquina les cepilla las suelas de sus zapatos cada vez que pasan de una estancia a otra.

Aquí, la seguridad se ha convertido en una efectiva paranoia. Un ejemplo: en la compañía Martín Ruiz, con tres décadas de vida, el año pasado recuperaron 3 kilos de oro adoptando estas medidas. O lo que es lo mismo, algo más de 90.000 euros que podrían haberse extraviado sin que nadie se percatara.

EL ESPAÑOL ha accedido a la instalación de la que cada año salen un millón de piezas de oro con destino a cualquier punto de la Tierra. Por este refugio vigilado día y noche por 18 guardas y conectado las 24 horas con la Policía Nacional y la Guardia Civil pasan al año 600 kilos de oro. En ninguna ciudad de España se maneja una cantidad similar a la de Córdoba. Sólo el Banco de España tiene más en sus reservas (cerca de 28 toneladas).

Pero se trata de un caramelo para los ladrones: más de 23 millones de euros de uno de los metales más preciados del planeta están en Córdoba, reunidas en un mismo lugar. Pero ni por esas. Nadie, en sus 11 años de vida, ha podido atracar dentro del parque joyero de Córdoba. Para hacerlo, haría falta pergeñar el robo del siglo.

“NOS SENTIMOS MÁS SEGUROS”

Accedemos al parque joyero de la ciudad califal de la mano de su gerente, Arístides Bermejo. A nuestra llegada la seguridad sólo se relaja gracias a las gestiones que él realiza. Pese a todo, después de que un vigilante haya escrutado al milímetro las mochilas del reportero y del fotógrafo, pasamos por debajo de uno de los tres arcos antimetales que hay en la entrada del recinto.

Ningún extraño puede acceder sin quedar registrado. Si los alrededor de 1.000 empleados de las 138 compañías que fabrican joyas aquí quieren entrar a su puesto de trabajo, previamente han de mostrar ante un lector su huella digital y llevar siempre consigo una acreditación personal. “En todo momento se sabe el número exacto de personas que hay dentro del recinto, que se divide en 14 sectores”, explica Bermejo. “Hasta a las moscas vigilamos”, dice entre risas.

Es él quien nos acompaña a la primera empresa que se instaló aquí, Martín Ruiz. Su actual dueño, Rafael Martín -hijo del fundador- cuenta que la compañía realiza todo el proceso necesario para confeccionar una joya de oro: desde el diseño hasta el engastado de piezas preciosas, pasando por la fundición del oro. Fabrican para Tous, Festina, 1 de 50… Venden a cualquier punto del planeta.

Su empresa representa la evolución del “típico taller” de joyería que antaño, entre los años 70 y 90 del siglo pasado, se instalaron en los barrios cordobeses de Cañero y La Magdalena. Allí, en casa bajas, se trabajaba el oro y la plata en talleres familiares, algunos clandestinos.

“Esta instalación ha sido un impulso modernizador para el sector. Ahora somos una industria como tal [son el tercer centro empresarial que aglutina mayor número de trabajadores de toda la provincia]. Además, nos sentimos mucho más seguros en este recinto. Antes estábamos diseminados en barrios como Cañero y los robos eran frecuentes. Los joyeros corbobeses vivíamos con el corazón en un puño. Ahora todo ha cambiado. Poco a poco, la gente que sigue trabajando en la ciudad se va viniendo aquí”, explica Rafael Ruiz, que además de gestionar su negocio es el presidente del parque joyero.

El empresario cuenta que, antes de instalarse aquí, cada noche, cuando bajaban las persianas del negocio, él y sus empleados se dispersaban por las esquinas de la calle para ver si en el entorno había alguien “sospechoso”. Luego, salían “pitando para llegar pronto a casa”. “Eso ya pasó. Ahora todo el protocolo de seguridad lo gestiona el parque. Nosotros salimos de aquí con toda la tranquilidad del mundo”, explica.

“ES UNA LOCURA A LA QUE TE ACOSTUMBRAS”

La necesidad de que de cada uno de los 138 talleres no se pierda ni un sólo gramo de oro es primordial. Aunque ante el reportero los trabajadores se muestran acostumbrados, para el visitante resulta sorprendente ver cómo se evita su pérdida o robo.

Eloísa López -unos 40 años, bata azul, pelo castaño y corto- es uno de los 36 empleados de la fábrica de joyería Martín Ruiz. Ella, que empezó a trabajar aquí en 2001, cuando aún era un taller en la ciudad, se dedica a sacar del fuego las piezas que previamente han sido diseñadas. Ella las calienta, les da forma, las perfecciona. Otros, después, las puliran, les darán brillo o les engarzarán alguna piedra.

Cuando Eloísa necesita ir a la zona de oficinas y salir de la sala en la que trabaja confeccionando joyas de oro de 24 kilates, lo primero que hace es lavarse las manos en un pila. Así, gracias a que el fregadero dispone de un sistema de decantación con filtros, se evita que el polvo de este metal que lleva adherido a los brazos y a la ropa se pierda por las cañerías. “De media, me lavo las manos y los brazos entre 10 y 15 veces al día. Pero me las he llegado a lavar hasta más de 20”, confiesa.

El agua de ese fregadero se extrae de las tuberías cada 15 días. Luego, se filtra, dando como resultado una mezcla de barro que contiene polvo de oro y que se deja secar al sol. Cuando se ha convertido en materia sólida, esa masa se quema en un horno a 1.200 grados durante unos minutos para que desaparezcan las impurezas. Sin embargo, se extrae el oro, que al entrar de nuevo en contacto con el aire se enfría y se solidifica.

Pero Eloísa no sólo se limpia las manos y los brazos. Antes de abandonar su zona de trabajo y de entrar a las oficinas de Martín Ruiz, durante unos segundos se detiene sobre una máquina vibradora instalada en el suelo. El artefacto, ubicado bajo el umbral de la puerta que separa su departamento del resto de dependencias de la empresa, tiene unos pequeños cepillos de pelo de un centímetro de altura que quitan todo el polvo de las suelas de sus zapatos. Esa ‘basura’ también se fundirá para poder recuperar los gramos de oro que se dispersan por el suelo.

“Es una locura a la que estamos acostumbrados”, reconoce Eloísa. “Pero es lógico. Trabajamos con un metal muy caro y cualquier gramo que logremos recuperar resulta valioso para nuestros jefes”, añade.

OPTIMIZAR GASTOS

A Eloísa no le falta razón. La compañía para la que trabaja recuperó 3 kilos de oro en 2015. “Son unos 90.000 euros [dependiendo de la cotización diaria del gramo de oro] que hemos recuperado de una forma muy sencilla”, dice su jefe, Rafael Ruiz. “Más que por temor a que me roben mis empleados, que no existe porque son personas de confianza, es una forma de optimizar gastos y rentabilizar el material con el que trabajamos”.

En esta empresa, como en las restantes del parque joyero, todo está pensado para evitar pérdidas y robos. Además del uso del fregadero, en otros departamentos se barre cada día el suelo y se amontona la basura para luego quemarla. También, los sacadores de fuego como Eloísa confeccionan anillos, pendientes o pulseras con las manos introducidas en unos guantes en cabinas portátiles que asemejan a las incubadoras de los niños. Así, al trabajar las piezas, se evita que el polvo de oro salte y se expanda por la zona de trabajo, por lo que luego es mucho más sencillo recogerlo.

“Antiguamente, el polvo de los tornos se recogía y se fundía para sacar de ahí el aguinaldo de los trabajadores. Pero eso ya pasó a mejor vida”, cuenta con sorna el treintañero Rafael Aceta, que trabaja en Martín Ruiz como sacador de fuego desde hace una década. “Ahora, al tratarse de empresas grandes, es normal que se intente recoger hasta la última mota de polvo”, reconoce.

EL HOMBRE CLAVE

Álvaro Baena es fundidor en Martín Ruiz. “Recupero y afino el oro”, cuenta este hombre de rostro amable y sonrisa perenne que trabaja desde hace 20 años en esta empresa de fabricación de joyas. El hombre, que se acerca al medio siglo de vida, cuenta que toda la basura que se recoge del suelo, de las máquinas ‘limpiasuelas’ y también del fregadero con sistema de filtros propio pasa por sus manos. O mejor dicho, por su horno.

Tras un proceso previo de quemado e incinerado, con la ayuda de un compañero mete la basura que contiene polvo de oro en un cubo de un material resistente a temperaturas que oscilan entre los 1.200 y los 1300 grados. Esa materia la mezcla con diversos ácidos que le permiten recuperar el metal de una sola pieza.

Cuando visitamos a Álvaro en su puesto de trabajo acaba de recuperar una pieza de unos 400 gramos. “Pero he de afinarla para que sea oro de 24 kilates. Ahora -dice- contiene impurezas. He de introducirla en una máquina que contienen un líquido formado por diversas sales. Tras ese proceso, se quedará en la mitad de peso”, explica.

UN MILLÓN DE JOYAS DE ORO

Los empresarios del parque joyero son recelosos a la hora de hablar de qué cantidades de oro disponen para trabajar a diario. Sin embargo, Fernando López, el director de ECOMEP -la empresa que certifica la calidad de cada una de las joyas que salen desde aquí para ponerse en venta- sí aporta cifras. En 2005, cuenta, del parque joyero partieron un millón de piezas de oro. O lo que es lo mismo: unos 23 millones de euros en forma de 600 kilos de este material tan codiciado y cuyo precio en el mercado está a 37 €/gramo.

El 60% de las joyas que se fabrican en el país parten de aquí. En sus 11 años de vida, el parque joyero de Córdoba nunca ha sufrido un robo. Por el momento, se muestra inexpugnable. Dentro, los empresarios están confiados y trabajan con tranquilidad. Saben que hasta el polvo que respiran es oro, y por eso hacen cualquier cosa para recuperarlo.

Fuente: elespanol.com


Utilizó como adorno para su casa una perla gigante de 34 kilogramos que pescó hace una década

Un pescador de Filipinas se encontró con una joya valorada eUtilizó como adorno para su casa una perla gigante de 34 kilogramos que pescó hace una décadan casi 90 millones de euros

Tuvo que ser testigo de cómo se incendiaba su casa para descubrir que, en su interior, guardaba un verdadero tesoro. Un pescador filipino consultó cuánto podía conseguir de una perla gigante que había pescado diez años atrás después de que las llamas consumieran todo lo que tenía. La sorpresa fue mayúscula: la pieza, de 34 kilogramos, estaba valorada en más de 100 millones de dólares (alrededor de 88 millones de euros).

De confirmarse su autenticidad, la perla, con un pie de ancho y 2,2 de largo, se convertiría en la más grande del mundo.

El pescador se topó con el preciado premio durante una tormenta en la que quedó atascado al tirar el ancla. En ese momento, se tiró al agua para intentar atisbar el problema. La belleza de la piedra que lo tenía apresado lo cautivó, y decidió llevársela a su casa.

«Él pensaba que no valía mucho la pena y la mantuvo escondida en su casa como un simple amuleto de buena suerte», señaló a medios ingleses Aileen Cynthia Amurao, agente turístico de la ciudad de Puerto Princesa y conocida del pescador.

Ahora, se encuentran a la espera de que el instituto gemológico certifique que se trata de una verdadera perla: «Espreamos que traiga más turistas a la ciudad», afirma Cynthia.

Hasta el momento, la perla más grande del mundo era la conocida como «Perla de Alá» o de «Lao Tze», que fue encontrada por otro buzo filipino en el mar de Joló y que actualmente se exhibe en Nueva York.

Fuente: abc.es


Feria Madrid Joya 2016 septiembre Salón Internacional de Joyería y Relojería Urbanas y de Tendencia

Feria Madrid Joya 2016 septiembre Salón Internacional de Joyería y Relojería Urbanas y de Tendencia

MadridJoya 2016 septiembre, Salón Internacional de Joyería y Relojería Urbanas y de Tendencia, levanta el telón de a las nuevas propuestas en joyería para la temporada primavera-verano 2017. Un salón, organizado por IFEMA que se perfila como el punto de encuentro por excelencia en nuestro país del sector joyero y el escaparate  donde conocer las últimas colecciones de  primeros fabricantes y diseñadores nacionales, junto a las novedades de un importante colectivo de empresas internacionales.  Además, en MadridJoya   compartirán protagonismo  las nuevas colecciones de alta joyería, la joyería clásica,  el diseño de vanguardia y la   joyería en plata,  con la relojería de líneas urbanas, deportivas, cronógrafos, etc. la orfebrería, y  los múltiples servicios y soluciones de las industrias afines.   

IFEMA convoca  una nueva edición de MadridJoya,  el principal referente del sector joyero en  España MadridJoya se celebrará en el  pabellón 10 de Feria de Madrid,  de forma simultánea a  INTERGIFT,   BISUTEX y a los Salones de Moda y Calzado MOMAD METROPOLIS Y MOMAD SHOES

La comercialización de esta edición avanza a un buen ritmo, con la participación confirmada de 150 empresas de 10 países.

Entre los días 7 y 11 del próximo mes de septiembre,  IFEMA organiza  una nueva edición de MadridJoya, el principal referente del sector joyero en  España que, una vez más, reunirá en el  pabellón 10 de FERIA DE MADRID, las últimas novedades y propuestas de las empresas punteras de esta industria.

Más de 150 empresas de 10 países ya han confirmado su participación en la próxima convocatoria, que avanza a un buen ritmo de contratación, confirmando su absoluto liderazgo en el panorama actual de ferias del sector.   Y es que, con una trayectoria de 34 años,  MadridJoya se ha convertido en la plataforma por excelencia del sector  de joyeria y en el gran punto de encuentro de  fabricantes, distribuidores, mayoristas, detallistas…y demás profesionales relacionados con el mundo de la joyería, la relojería, las industrias afines, y la moda.

En este sentido, su celebración simultánea a  INTERGIFT, Salón Internacional del Regalo y Decoración, y BISUTEX, Salón Internacional de la Bisutería y Complementos, y a los Salones de Moda y Calzado MOMAD METROPOLIS Y MOMAD SHOES ofrece un contexto de presentación de grandes sinergias y especialmente diseñado para captar la atención de visitantes profesionales de todo el mundo.  Así  lo revelan los datos de participación de esta convocatoria, que en su conjunto  congregará  la oferta de 2.800 empresas y marcas y en la que se espera recibir la visita de más de 60.000 profesionales.

En esta ocasión, la oferta de  MadridJoya pone el foco de atención en la campaña comercial de Navidad y Reyes, con  las novedades y últimas propuestas de las empresas participantes. Todo un innovador contenido que  combinará la exposición comercial con el desarrollo de conferencias, charlas, talleres y diversas actividades que situarán nuevamente a MadridJoya en  el punto de mira de la joyería de toda España.

Entre las empresas especializadas en joyería del segmento medio-alto y  gran consumo  que participarán en la próxima edición se encuentran marcas de la talla de   Bustinza Joyas; Cordobesa de Relojes y joyas ;  Emmedidue;   Gayubo;  Marfil Joyeros; Niro;  Novecentonovantano;  Marfil;  Sucesores Simón Franco;  Sodo Migliori;  Scala Gioielli;  Talleres Victoria,  Venere Gioielli, y 18K-Le Carre,  entre otras.

También participarán en MadridJoya,   firmas  especializadas en   joyería en plata, como   Glamour 925;  Gofrey;  Lineargent;  Luxenter; Máximo Betro;  Miguel Angel Díaz Navarrete;  Petri/LaPetra;  Salvatore Plata; Vidal & Vidal, o  Victoria Cruz; y en relojería de moda, se encuentra el Grupo Ayserco y WEWOOD, entre otras.

En lo que respecta al sector de  Industrias Afines, la feria dará a conocer las soluciones y servicios de empresas como Amelia Gonzalez; Capala Built; Compack;  Conde Vera, y  Novobox.

Las propuestas de jóvenes diseñadores y empresas emergentes también tienen su espacio en Madridjoya, que contará  con una zona  de stands  MINIS,  donde los más emprendedores tendrán la oportunidad de promocionar sus creaciones y contactar con los principales agentes del sector.

Fuente: portalferias.com